Acuerdo con el FMI: ¿es suficiente para estabilizar el dólar y las reservas?
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En la primera rueda de abril, el dólar blue se vendió este martes con una baja de diez pesos, a $1.315 en las cuevas del microcentro porteño. En el segmento bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) se negoció a $1.308 (-0,9%), mientras que el dólar MEP operó sin cambios en $1.315.
Los especialistas relevados por iProfesional coincidieron en que el nuevo acuerdo con el FMI, por un monto de u$s 20.000 millones, sigue generando interrogantes a pesar de los anuncios oficiales. Mientras el gobierno busca presentar el programa como un paso clave para la estabilización económica y la acumulación de reservas, los analistas advirtieron que persisten dudas sobre las condiciones de los desembolsos, así como sobre el impacto real en la política cambiaria. Las reservas brutas del Banco Central podrían alcanzar los u$s 50.000 millones, pero aún no queda claro cómo se logrará ese nivel en el corto plazo.
Desde el ámbito financiero, se señaló que el desembolso inicial será clave para definir el rumbo del mercado. Si bien se espera un primer tramo considerable, los expertos remarcaron que los fondos estarán sujetos al cumplimiento de metas. Además, la relación entre este nuevo programa y los compromisos previos con el FMI sigue sin definirse del todo, lo que complica la evaluación de su impacto neto. Al mismo tiempo, fuentes de mercado indicaron que el acceso a financiamiento adicional de organismos multilaterales, como el BID y el Banco Mundial, podría mejorar la capacidad de pago del país, aunque persisten dudas sobre la implementación.
En materia cambiaria, los especialistas coincidieron en que la estrategia oficial apunta a sostener el tipo de cambio sin una devaluación abrupta, aunque no descartan la introducción de bandas cambiarias o una flotación administrada en el futuro. Mientras el gobierno defiende su visión de que las reservas serán suficientes para respaldar la estabilidad monetaria, los analistas advirtieron que el mercado aún necesita señales más concretas para despejar la incertidumbre. Asimismo, señalaron que la acumulación de reservas dependerá no solo del flujo de dólares provenientes del FMI, sino también de la evolución del comercio exterior y la demanda de divisas.
Por último, coincidieron en que la consolidación fiscal es la principal ancla de estabilidad, pero remarcaron que la reducción de la inflación y la normalización del mercado financiero requieren un esquema más predecible. Para los especialistas, la clave estará en cómo se gestione la política monetaria y cambiaria en los próximos meses, así como en la capacidad del gobierno para sostener la confianza de los inversores y evitar desajustes que pongan en riesgo la estabilidad alcanzada hasta el momento.
Un desembolso inicial para fortalecer las reservas
Desde la sociedad de bolsa Max Capital señalaron que el Gobierno argentino ha confirmado su intención de obtener un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de u$s 20.000 millones, con un desembolso inicial significativo. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que este programa permitiría aumentar las reservas brutas del Banco Central hasta aproximadamente u$s 50.000 millones, en comparación con los u$s 27.000 millones actuales. Este refuerzo de reservas, según el Ejecutivo, sería clave para estabilizar la moneda y respaldar la política cambiaria vigente.
Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que, además de la financiación del FMI, el Gobierno también busca el apoyo de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF). La participación de estas instituciones contribuiría aún más al fortalecimiento de las reservas internacionales, un elemento clave en la estrategia económica del oficialismo.
Para Max Capital, el objetivo principal del Gobierno es anclar las expectativas cambiarias y disipar cualquier posibilidad de devaluación a corto plazo. Argumentan que, con el refuerzo de reservas, el tipo de cambio actual podría sostenerse sin necesidad de ajustes bruscos.
No obstante, advierten que la efectividad de esta estrategia dependerá del contexto económico y de la credibilidad que logre construir el Ejecutivo en los mercados.
Ritmo de desembolsos y ajustes fiscales
De acuerdo con las estimaciones del bróker, la mitad del total del préstamo (u$s 10.000 millones) podría ser desembolsada en 2025, mientras que el resto se distribuiría en los próximos cuatro años, sujeto a las condiciones establecidas por el FMI. Este esquema es similar al acuerdo Stand-By (SBA) firmado durante la gestión de Mauricio Macri, aunque con un adelanto mayor, dado que el ajuste fiscal implementado por el Gobierno de Javier Milei ya ha sido significativo.
Max Capital recordó que Argentina enfrenta pagos de capital por u$s 14.000 millones con el FMI en los próximos cuatro años, además de intereses. Si bien la tasa de interés ha sido reducida al 5,6%, el peso de los compromisos financieros sigue siendo relevante. La sociedad de bolsa señaló que, en este contexto, un programa con desembolsos escalonados podría aliviar la presión sobre el flujo de caja del país, siempre que las metas fiscales y monetarias sean cumplidas de manera consistente.
Por otra parte, los economistas de la ALyC destacaron que el esquema cambiario podría modificarse, aunque descartan una devaluación abrupta en el corto plazo. El presidente Milei ha rechazado esa posibilidad, y desde el Gobierno se insiste en que las reservas serán suficientes para sostener la estabilidad del peso. No obstante, han surgido especulaciones sobre la posible implementación de bandas cambiarias o una flotación administrada, lo que aún genera incertidumbre en los mercados.
Un anuncio con interrogantes
En la misma línea, desde Invecq señalaron que el gobierno nacional confirmó un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de u$s 20.000 millones, aunque con algunas contradicciones en las declaraciones oficiales. Según detalló el ministro de Economía, Luis Caputo, este acuerdo aún requiere la aprobación del Directorio del FMI y se complementaría con fondos adicionales provenientes de organismos multilaterales, como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Con estos desembolsos, las reservas brutas alcanzarían los u$s 50.000 millones.
Los expertos de la consultora explicaron que, pese a la confirmación del monto total del acuerdo, aún persisten dudas sobre la naturaleza de los desembolsos. Una de las principales incógnitas es si la cifra anunciada corresponde a un monto neto después de los pagos que Argentina debe realizar al FMI en los próximos años o si se trata de una suma bruta. Además, no se aclaró si el desembolso inicial sería inmediato y en una única entrega, ya que, de no ser así, resultaría difícil que las reservas lleguen a los u$s 50.000 millones en el corto plazo.
El diputado de La Libertad Avanza, José Luis Espert, agregó más detalles en una entrevista, al afirmar que los u$s 20.000 millones se desembolsarían a lo largo de cuatro años, de los cuales u$s 6.000 millones serían de libre disponibilidad y los u$s 14.000 millones restantes se destinarían a afrontar los compromisos asumidos con el FMI.
Además, mencionó que se negocia un paquete adicional de u$s 4.000 millones con el BID, el BM y la CAF, lo que llevaría a un total de "fondos frescos" de u$s 10.000 millones. Sin embargo, esto genera aún más incertidumbre respecto a cómo el gobierno espera alcanzar la cifra de u$s 50.000 millones en reservas en un corto período de tiempo.
Aclaraciones oficiales que no despejan las dudas
Para Invecq, la falta de claridad en la comunicación llevó a que distintos miembros del equipo económico, e incluso el presidente Javier Milei, dieran entrevistas con el objetivo de brindar más precisiones. Según estas nuevas declaraciones, el acuerdo con el FMI efectivamente sería por u$s 20.000 millones, con un período de gracia de cuatro años y medio, y sin relación directa con el Extended Fund Facility (EFF) firmado en 2022 por la gestión anterior. Además, se enfatizó que los desembolsos se realizarán en tramos y estarán sujetos al cumplimiento de ciertas metas cuantitativas.
Los analistas de la consultora apuntaron que, si bien se confirmó la existencia de un desembolso inicial, las declaraciones oficiales han sido contradictorias. Mientras que Caputo dio a entender que el impacto sobre las reservas sería inmediato, las explicaciones posteriores indicaron que el primer desembolso dependería del cumplimiento de objetivos, lo que implica cierta condicionalidad.
Además, otra cuestión clave que sigue sin resolverse es si el acuerdo con el FMI incluirá modificaciones en el esquema cambiario. Este punto cobró relevancia a raíz de recientes declaraciones del propio ministro Caputo, en las que dejó entrever que podrían introducirse cambios en el régimen vigente. Hasta el momento, no se han brindado precisiones sobre si el FMI exigirá algún tipo de ajuste cambiario como condición para los desembolsos.
Escenario cambiario y proyecciones para el peso
Para Max Capital, la evolución del tipo de cambio dependerá en gran medida de cómo se implementen las reformas en el mercado de cambios. Su hipótesis central es que el país avanzará hacia una flotación libre, aunque inicialmente bajo controles de capital. Esto podría incluir un sistema de bandas cambiarias, con una fluctuación acotada del peso dentro de un rango determinado, permitiendo intervenciones fuera de esos límites.
Los expertos explicaron que, en este esquema, parte de los flujos que actualmente operan en el Contado con Liquidación (CCL) podrían trasladarse al mercado oficial. Esto implicaría una mayor transparencia y previsibilidad en la dinámica cambiaria. Sin embargo, advirtieron que, mientras persistan restricciones sobre la salida de capitales corporativos, el mercado podría seguir mostrando desequilibrios.
Otro aspecto clave mencionado por Max Capital es la relación entre las reservas y la base monetaria. Según el Gobierno, las reservas brutas alcanzarían los u$s 50.000 millones tras los desembolsos, con reservas netas en torno a u$s 18.000 millones. No obstante, al descontar pagos de instrumentos como el BOPREAL, las reservas netas efectivas se ubicarían en aproximadamente u$s 13.000 millones. En este contexto, comparan estos niveles con una base monetaria estimada en u$s 28.000 millones al tipo de cambio oficial.
Impacto en bonos y perspectivas del mercado
Desde Max Capital indicaron que el acuerdo con el FMI favorece a los bonos en dólares con vencimientos en 2029 y 2030, así como a la deuda indexada al dólar. Los compromisos con el FMI serían postergados en relación con la actual estructura de pagos, lo que brindaría cierto alivio a la carga financiera del país en el corto plazo. Sin embargo, advirtieron que a partir de 2026 los vencimientos comenzarían a aumentar de manera sostenida.
En cuanto a los instrumentos en pesos, la sociedad de bolsa prevé estabilidad en el corto plazo, con una inflación en descenso hasta octubre gracias a la consolidación fiscal. No obstante, a mediano y largo plazo consideran que una mayor flexibilidad cambiaria requerirá un tipo de cambio más competitivo. En ese sentido, mantienen su preferencia por instrumentos ajustados al dólar sobre los bonos en pesos.
Finalmente, los analistas de Max Capital concluyeron que, si bien la política fiscal sigue siendo la principal ancla del programa económico, la visión del Gobierno sobre la relación entre el tipo de cambio y los factores monetarios podría ser demasiado estrecha. Subrayaron que elementos externos, como la evolución de los mercados emergentes y los precios internacionales, también incidirán en la estabilidad del peso. Además, alertaron sobre el posible impacto de un reequilibrio de portafolios una vez que se eliminen las restricciones cambiarias, lo que podría generar volatilidad en el mercado local.
¿El gobierno logrará su objetivo?
Desde Invecq explicaron que la estrategia del gobierno se basa en recibir un importante desembolso inicial para fortalecer las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según su visión, con una mejora de u$s 20.000 millones en las reservas internacionales y un saneamiento del pasivo monetario, se generaría una reducción del riesgo país, lo que facilitaría el acceso a los mercados internacionales de crédito. Con ello, Argentina podría refinanciar los vencimientos del programa EFF sin necesidad de realizar nuevos ajustes de magnitud.
Sin embargo, los economistas de la consultora advierten que aún queda un interrogante fundamental: ¿es posible acumular reservas solo con estos desembolsos o será necesario introducir cambios en el esquema cambiario? El gobierno sostiene que la caída reciente en las reservas se debe a la necesidad de pagar compromisos en dólares sin acceso al mercado de crédito, lo que ha obligado a realizar pagos en efectivo y ha afectado el nivel de reservas del BCRA.
No obstante, Invecq subraya que esta explicación no alcanza para justificar la caída de reservas en marzo, cuando el Banco Central vendió u$s 1.252 millones en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y solo realizó pagos a organismos internacionales por u$s 331 millones. Esta situación pone en duda la capacidad de acumulación de reservas sin ajustes adicionales en la política cambiaria.
A cuánto cotiza el dólar blue hoy
El dólar blue se ubicó en $1.325 para la venta y a $1.305 para la compra.
Cómo operan los dólares financieros
En el segmento bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) se negoció a $1.308 (-0,9%), mientras que el dólar MEP operó sin cambios en $1.315.
Cuál es el precio del dólar oficial
La cotización del dólar minorista del Banco Nación cerró a $1094,25.
El dólar mayorista se negoció un promedio de $1074,75.
Por su parte, el dólar turista se ubica en $1.422,53.
La brecha cambiaria
Por último, la brecha cambiaria entre el dólar mayorista y los diferentes tipos de cambio, se encuentra de la siguiente manera:
• Blue: 23%
• CCL: 21%
• MEP: 22%